Explore "Quien da pan a perro ageno" by Roberto Jorge Payró on Textopian. Read with annotations and highlights.
En un extremo del soberbio salón, la hermosa Elena conversa en voz baja con Marciana, su antigua amiga, mientras que Emilia, su madre, al lado de las altas ventanas, ocúpase en ejecutar un primoroso bordado que destina á la canastilla de bodas de su hija. De cuando en cuando la anciana señora levanta la vista de su labor, y fija sus ojos cariñosos en Elena, regocijándose con la alegría que resplandece en el rostro de la novia, Marciana, entre tanto, escucha con la mayor atención las palabras de su amiga, que víbran apenas en el silencio de la vasta sala.
-Tengo que comunicarte una noticia, una gran noticia. Ya te la hubiera dicho, pero como pareces olvidarte de mí. como no vienes hace un siglo.