Explore "El pozo del yocci" by Juana Manuela Gorriti on Textopian. Read with annotations and highlights.
El general Braun había cumplido la promesa hecha al corregidor de La Quiaca. El gobernador de Moraya y su linda hija escoltados por sus audaces libertadores entraban al siguiente día en el campamento boliviano.
La severidad de la disciplina ordenaba al general castigar la falta que con tanta astucia había él mismo provocado. En consecuencia, arrestó a los culpables y los sometió a juicio; pero el gobernador y su hija pidieron la libertad con ruegos tan apremiantes, que le dieron la oportunidad inapreciable para el coronamiento de su obra, de perdonar el crimen en gracia del resultado.