Explore "Una palabra para el heredero" by Rosario Castellanos on Textopian. Read with annotations and highlights.
Heme aquí, el heredero con su haber: apellido / Aquí la planta del jardín, que antaño / hoy medra devorando lo construido.
¡Ah, me asfixio entre muros!
¡Dejad sus reinos a la lagartija / ¡Al pozo los fantasmas! Y para el aire (el aire / ¡condenad las ventanas y las puertas, / Pues ¿quién soy yo, paseante de una ciudad que duerme?
A ratos me detengo / reclinado en el tronco del monólogo.
Soy menos que mi nombre: / mi voluntad ya no es heraldo de mi sangre.
Hago lo que no hicieron los que vivían: sueño.
A veces rememoro y se encabrita en mí
Y las figuras cruzan / con esa libertad magnífica y triunfante / de los hechos pretéritos.
No, no escuchéis mi pulso. Su latido es tan débil / ¿Qué riendas podría asir mi puño? ¿Qué ambición / Ay, me hice bachiller en minuciosidades.
He aprendido la ciencia de lo furtivo y / Ciencia del usurero y del cobarde.
Ved mi botín después de la pelea: / no es más que una perdiz de torpe vuelo.
¿Quién me castró de mi posteridad?
¿Quién me puso esta giba monstruosa del pasado?
Quedaré donde estoy, como esos recipientes / Se va empozando en mí, por centurias, el tiempo.
Se mueve y no transcurre. Se agita y permanece.
Su pura transparencia no se turba jamás