Explore "Los Merodeadores de Fronteras" by Gustave Aimard on Textopian. Read with annotations and highlights.
Habíase disipado gradualmente empero el primer impulso de terror que obligara a los tres hombres a retroceder cuando apareció el Jaguar: ante el aspecto inofensivo del hombre a quien hacía mucho tiempo que estaban acostumbrados a temer, recobraron, ya que no el valor, por lo menos el descaro.
Ruperto, el más bribón de los tres, fue quien primero recobró su sangre fría, y reflexionando que el individuo que les había causado tanto susto se hallaba solo, y que por lo tanto no podía tener la fuerza de su parte, se adelantó con resolución hacia él y le dijo brutalmente: