Explore "La nariz de un notario" by Edmond About on Textopian. Read with annotations and highlights.
El cochero de Ayvaz-Bey era un hombre dichoso si los hay. Aquel bribón empedernido fue menos sensible a la propina de cincuenta francos que al placer de haber conducido a su cliente a la victoria.
-- ¡En verdad que me agrada la manera que tenéis de arreglar a las personas! -- le dijo al bueno de Ayvaz. -- Bueno es saber cómo las gastáis.