Explore "Perico" by Arcadio Zentella on Textopian. Read with annotations and highlights.
Perico y Casilda quedaron instalados en el tapanco que había sido techado a la ligera. Estaban casi en una especie de palomar, cuya altura sobresalía algún tanto a las espigas de las matas de maíz.
Las comunicaciones se fueron estableciendo entre los habitantes de la milpa y los de la finquita de Julián. Aquéllos pasaban, para la generalidad de los moradores de la hacienda, y para los vecinos, como nuevos trabajadores al servicio de Julián. Algo se murmuraba, sin embargo, y alguna vez, Perico pudo oír entre sus compañeros de servicio, diálogos que le hicieron temer estuviese descubierto su delito; comunicó sus sospechas a Julián, a quien ya reconocía como amo, y éste lo tranquilizó.