Explore "Perico" by Arcadio Zentella on Textopian. Read with annotations and highlights.
Por la tarde del día en que pasaron las escenas que acabamos de referir, varios individuos de la profesión de Rodrigo, por la parte de afuera de la reja de la cárcel, y agarrados de los barrotes de ella, cuchicheaban con sus defendidos. La mayor parte en su porte, en su traje y en sus miradas, manifestaban que vivían de la explotación que a los encausados hacían; por eso, desde el momento que cundía la noticia de la llegada de algunos reos a la capital, comenzaban a dar vueltas al derredor del edificio, llamado cárcel, a la manera que revolotea el zángano a las inmediaciones de la ansiada colmena, esperando un momento de descuido de las laboriosas hembras.
Entre aquellos individuos, Perico no logró ver a su desconocido, que esperaba con ansia, tanto por saber el resultado del escrito, como por suplicarle se encargase también de la defensa de su amada.