Explore "No contar todo" by Emiliano Monge on Textopian. Read with annotations and highlights.
Qué pendejada estar fingiendo, estar jugando a tu familia: esta frase, que Emiliano escucha por segunda vez, pero que, por vez primera, anota y guarda en su memoria: habrá de utilizarla años más tarde, cuando reclame a Carlos Monge Sánchez su propia forma de marcharse, la repite Rosi en voz bajita, observando luego a su hijo.
Como si no fuera para él también un puto juego, resuena en la cocina-comedor de esta casa en la que tuvo el arquitecto que fundir varios espacios, cuando ya solamente quedan en la mesa Emiliano y su madre, quien otra vez llena su copa y suma, murmurando, queriendo que la escuchen pero también que no la escuchen, justo antes de pararse y de marcharse: Hijo de muerto fingido, falso vivo.