Explore "La Piedra Angular" by Emilia Pardo Bazán on Textopian. Read with annotations and highlights.
A boca de noche entró Moragas una vez más en casa de Juan Rojo.
Ya pisaba sin reparo aquel cuchitril siniestro, que entonces se lo pareció doblemente. El reverbero apenas lucía; las camas estaban por hacer, en desorden, y no se veía a nadie en la estancia, hasta que de un rincón sombrío salió Rojo apresurado, ofreciendo silla, y tartamudeando de contento al ver al Doctor.