Explore "Tropa vieja" by Francisco Luis Urquizo on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando llegó la compañía a la prisión de Santiago Tlaltelolco ya habían salido de la Aduana casi todos los carros de pulque y sólo uno que otro rezagado salía por el portón de rejas, cargado de barricas repletas de licor hasta los topes.
El sol brillaba ya alto y calentaba amoroso a los centinelas encapotados del presidio como para resarcirlos de la desvelada fría de la noche anterior.