Explore "Seda" by Alessandro Baricco on Textopian. Read with annotations and highlights.
Hervé Joncour no había visto nunca a esa muchacha, ni verdaderamente la vio nunca esa noche. En el cuarto sin luz sintió la belleza de su cuerpo y conoció sus manos y su boca. La amó durante horas, con gestos que no había hecho nunca, dejándose enseñar una lentitud que no conocía. En la oscuridad era fácil amarla sin amarla a ella. Poco antes del alba, la muchacha se levantó, se puso el kimono blanco y se marchó.