Explore "El hombre de fuego" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
La almadía flotaba perfectamente, contribuyendo a ello las barricas que llevaba en sus esquinas y que la mantenían muy boyante; la plataforma quedaba completamente fuera del agua, a pesar del oleaje que aún duraba.
El señor Correa y el muchacho bogaban vigorosamente después de haberse orientado, pero Sin perder un momento de vista la boca del río por donde habían desaparecido las tres piraguas de los brasileños.