Explore "Al maestro Rubén Darío" by Antonio Machado on Textopian. Read with annotations and highlights.
PARTE I. SOLEDADES
Este noble poeta que ha escuchado / los ecos de la tarde y los violines / del otoño en Verlaine, y que ha cortado / las rosas de Ronsard en los jardines / de Francia, hoy, peregrino / de un Ultramar de Sol, nos trae el oro / de su verbo divino. / ¡Salterios del loor vibran en coro! / La nave bien guarnida, / con fuerte casco y acerada prora, / de viento y luz la blanca vela henchida / surca, pronta a arribar, la mar sonora; / y yo le grito: ¡Salve! a la bandera / flamígera que tiene / esta hermosa galera / que de una nueva España a España viene.
_1904._