Explore "El lunar" by Alfred de Musset on Textopian. Read with annotations and highlights.
Las últimas palabras pronunciadas por el rey no eran precisamente una sentencia de muerte, pero sí una especie de prohibición de vivir. ¿Qué podría hacer en 1756 un joven sin fortuna y de quien el rey no quería ni hablar? Procurarse un destino, hacerse filósofo o acaso poeta; pero sin influencia, como en aquel caso, nada valía todo ello.
No era ésta, ni con mucho, la vocación del caballero de Vauvert, que acababa de escribir, con los ojos arrasados en llanto, la carta de que se burlaba el rey. Entretanto, a solas con su padre en el fondo del viejo castillo de Neauflette, se paseaba por la estancia con aire triste y enfurecido.