Explore "El poder vacío" by Lorenzo Meyer on Textopian. Read with annotations and highlights.
El 1º de diciembre de 2018 Andrés Manuel López Obrador rindió protesta como improbable presidente constitucional de México - es el 68° mexicano en encabezar el gobierno del país a partir de su independencia. La verdadera importancia de ese acto residió no sólo en que una vez más se cumplía con el mandato constitucional de cambio de responsable del Poder Ejecutivo, sino que quien llegó al cargo lo hizo como opositor abierto no sólo del presidente saliente y su partido sino de todo el sistema de poder que Enrique Peña Nieto había encarnado, y así lo declaró López Obrador en su discurso de toma de posesión. Ahí, en el recinto del Poder Legislativo, se comprometió a cumplir con lo que considera el corazón de su mandato: cerrar el ciclo de economía neoliberal abierto 35 años atrás que finalmente acentuó una corrupción endémica y amplió aún más la brecha histórica entre los extremos de pobreza y riqueza de la sociedad mexicana.
Por otro lado, paradójicamente, el discurso de lo que se proponía ser un nuevo régimen subrayó su propósito de rescatar y actualizar los valores de nacionalismo y de justicia social propios de la Revolución mexicana en su etapa de mayor vitalidad.