Explore "La rosa del dong-giang" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Tay-See apenas tenía diecisiete años y era considerada como la criatura más bella y más extraña del valle del Dong-Giang.
Era una «florecilla perfumada», como decían los indígenas en su pintoresca y poética lengua, a la que el soplo de Buda había dado apariencia humana.