Explore "Cien años de soledad" by Gabriel García Márquez on Textopian. Read with annotations and highlights.
Amaranta Úrsula regresó con los primeros ángeles de diciembre, empujada por brisas de velero, llevando al esposo amarrado por el cuello con un cordel de seda. Apareció sin ningún anuncio, con un vestido color de marfil, un hilo de perlas que le daba casi a las rodillas, sortijas de esmeraldas y topacios, y el cabello redondo y liso rematado en las orejas con puntas de golondrinas. El hombre con quien se había casado seis meses antes era un flamenco maduro, esbelto, con aires de navegante. No tuvo sino que empujar la puerta de la sala para comprender que su ausencia había sido más prolongada y demoledora de lo que ella suponía.
-Dios mío -gritó, más alegre que alarmada-, ¡cómo se ve que no hay una mujer en esta casa!