Explore "El misterio de la vela doblada" by Edgar Wallace on Textopian. Read with annotations and highlights.
Después de una noche trabajosa y sin dormir, T. X. entró a la mañana siguiente en el despacho del jefe superior para darle cuenta. Los periódicos de la mañana anunciaban con grandes titulares: «El misterioso crimen de Chelsea», pero la información era bastante mediocre.
-Hasta ahora -dijo T. X. a su superior- no he podido encontrar a Gathercole ni al criado. Lo único que sabemos de Gathercole es que envió su artículo al Times con su tarjeta. Los criados de su club no dan indicios sobre su paradero. Es un hombre muy excéntrico, que sólo va allí accidentalmente, y el camarero con quien he hablado me ha dicho que ocurría con frecuencia que Gathercole llegaba y se marchaba, sin que nadie se diera cuenta de su presencia. Hemos estado en su antiguo domicilio de Lincoln's Inn; pero al parecer se mudó de allí antes de marchar a Patagonia. La única pista que tengo es que un hombre, cuya descripción coincide hasta cierto punto con la suya, salió anoche en el tren de las once para París.