Explore "Sepulcros adiestrados" by Jorge Luis Borges on Textopian. Read with annotations and highlights.
En Hyrcania, la plebe alimenta perros públicos: los grandes y nobles perros domésticos. Ya sabes que en aquellas tierras se da una de las mejores castas de perros. Y estos perros los cría cada uno según sus facultades, para que después de la muerte los devoren, y creen que ésta es la mejor sepultura.
Cicerón, Cuestiones Tusculanas, libro primero.