Explore "Calle desconocida" by Jorge Luis Borges on Textopian. Read with annotations and highlights.
CALLE DESCONOCIDA[1]
Penumbra de la paloma / llamaron los hebreos a la iniciación de la tarde / cuando la sombra no entorpece los pasos / y la venida de la noche se advierte / como una música esperada y antigua, / como un grato declive.
En esa hora en que la luz / tiene una finura de arena, / di con una calle ignorada, / abierta en noble anchura de terraza, / cuyas cornisas y paredes mostraban / colores tenues como el mismo cielo / que conmovía el fondo.
Todo -la medianía de las casas, / las modestas balaustradas y llamadores, / tal vez una esperanza de niña en los balcones– / entró en mi vano corazón / con limpidez de lágrima.
Quizá esa hora de la tarde de plata / diera su ternura a la calle, / haciéndola tan real como un verso / olvidado y recuperado.
Sólo después reflexioné / que aquella calle de la tarde era ajena, / que toda casa es un candelabro / donde las vidas de los hombres arden / como velas aisladas, / que todo inmeditado paso nuestro / camina sobre Gólgotas.