Explore "Los Hermanos Karamazov" by Fyodor Dostoevsky on Textopian. Read with annotations and highlights.
En el salón había terminado la conferencia. Catalina Ivanovna estaba agitadísima, pero conservaba su actitud resuelta. Cuando Aliocha y la señora Khokhlakov aparecieron, Iván Fiodorovitch se puso en pie para marcharse. Estaba un poco pálido. Su hermano le miró, inquieto. Acababa de hallar la solución de un enigma que le atormentaba desde hacia algún tiempo. En el mes último le habían insinuado varias veces que su hermano Iván estaba enamorado de Catalina Ivanovna y, sobre todo, decidido a « birlar» la novia a Mitia. Al principio, esto pareció a Aliocha una monstruosidad y le inquietó profundamente. Quería a sus dos hermanos y le intranquilizaba su rivalidad. Sin embargo, Dmitri le había dicho el día anterior que Iván le hacia un gran favor siendo su rival y que esta oposición le hacía feliz. ¿Por qué? ¿Porque se podría casar con Gruchegnka? Esto era un anhelo desesperado. Además, hasta la tarde anterior, Aliocha había creido firmemente en el amor vehemente y obstinado de Catalina Ivanovna por Dmitri. Juzgaba que Catalina Ivanovna no podía querer a un hombre como Iván y que amaba a Dmitri tal como era, a pesar de lo que este amor tenía de extraño. Pero a raíz de su escena con Gruchegnka había cambiado de opinión.
La señora de Khokhlakov había empleado la expresión «drama desgarrador», y Aliocha se estremeció al oírla, pues aquella mañana, al despertarse cuando amanecía, él había pronunciado dos veces la palabra «desgarradora» , seguramente obsesionado por sus sueños de aquella noche, que habían girado alrededor de la escena provocada por Gruchegnka. La afirmación categórica de la dama de que Catalina Ivanovna amaba a Iván y que su amor por Dmitri no era sino una ilusión, un penoso deber que se imponía a sí misma por gratitud había impresionado profundamente a Aliocha, que se decía que tal vez fuera verdad. Pero, entonces, ¿en qué situación quedaba Iván? Aliocha se decía que una mujer del carácter de Catalina Ivanovna necesitaba dominar, y este dominio lo podía ejercer sobre Dmitri, pero no sobre Iván. Dmitri podría someterse algún día a ella por su propia felicidad, y Aliocha deseaba que así fuese. En cambio, Iván, ni se sometería, ni esta sumisión podía hacerle feliz, según el concepto que Aliocha tenía de él.