Explore "No escuché" by Jaime Sabines on Textopian. Read with annotations and highlights.
NO ESCUCHÉ LOS PASOS DEL GATO sobre la alfombra, ni su maullido de hambre -casi palabra humana-, ni su ronroneo de satisfacción.
Algo como el espíritu del gato se enredó entre mis pies y los llevó hacia debajo de la escalera. Allí estaban unas muñecas abandonadas, una maceta de plástico y las esferas del árbol de navidad en una caja. No había huellas de lucha, ningún rastro de sangre, ningún indicio.
¿Por qué sospecho que mi gato ha sido asesinado? Porque siempre a estas horas, cuando amanece, o baja de las azoteas vecinas, trasijado y maltrecho, o me saluda desde el sillón en que ha evitado el frío y el amor. Las noches son todas paralelas, y esta última, sin embargo, es ominosa y falsa: mi sueño interrumpido constantemente, las casi pesadillas de la vigilia, esa atmósfera ruin y silenciosa con olores extraños y bajas sombras.
Todo ha sido en vano. Lo he buscado y llamado inútilmente. Si no encuentro su cadáver, éste va a ser el crimen perfecto.