Explore "Las tres de la mañana" by Jaime Sabines on Textopian. Read with annotations and highlights.
LAS TRES DE LA MAÑANA, ¿de qué día?
Las once de la noche, ¿de qué encuentro?
¿A qué muelas me voy, / a qué angustia de siempre pertenezco?
Juan-zapato, Juan-baile, Juan-alfombra, / mi pie descalzo te usa, / la pezuña del buey te ha descubierto.
En el Río de Dios te me has quedado / como un instante quieto.
(Un instante, un relámpago, un balazo / sobre el ojo derecho.)
SIEMPRE FUI MI PENE, Dios mío, / siempre fui el pedazo de mi carne / que entraba en las mujeres, / que me hacía hombre, conocedor del mundo, / propietario de la vida y de la muerte.
¿Por qué me disminuyes?
Yo no quiero aprender de tu sabiduría.
Yo quiero el falo erecto, pero erecto, / para entrar a la hora precisa / en el dulce terrón de la tierra dulce.
¡Concédeme vivir entero / hasta los ochenta!
ESTOY METIDO EN LA POLÍTICA otra vez.
Sé que no sirvo para nada, pero me utilizan y / me exhiben:
"Poeta, de la familia mariposa-circense, / atravesado por un alfiler, vitrina 5". / (Voy, con ustedes, a verme.)