Explore "Los ríos acuden" by Pablo Neruda on Textopian. Read with annotations and highlights.
Amada de los ríos, combatida por agua azul y gotas transparentes, como un árbol de venas es tu espectro de diosa oscura que muerde manzanas: al despertar desnuda entonces, eras tatuada por los ríos, y en la altura mojada tu cabeza llenaba el mundo con nuevos rocíos.
Te trepidaba el agua en la cintura.
Eras de manantiales construida y te brillaban lagos en la frente.
De tu espesura madre recogías el agua como lágrimas vitales, y arrastrabas los cauces a la arena a través de la noche planetaria, cruzando ásperas piedras dilatadas, rompiendo en el camino toda la sal de la geología, apartando los músculos del cuarzo.