Explore "El Señorío de los Incas" by Pedro de Cieza de León on Textopian. Read with annotations and highlights.
Luego que hobo enviado el mensajero Viracocha Inga, mandó á sus gentes que, alzado el real, caminasen para se acercar á Caitomarca. Y andando por el camino, llegó junto á un rio, á donde mandó que parasen para refrescar; y estando en aquel lugar, llegó el mensajero, el cual contó cómo los de Caitomarca habian burlado dél, y cómo decian que ningun temor tenian á los Incas.
Y cómo fué entendido por Viracocha Inga, con gran saña subió en las andas, mandando á los suyos que caminasen á toda priesa; y así lo hicieron hasta ser llegados á la ribera de un rio caudaloso y de gran corriente, que creo yo debe ser el de Yucay; y mandó poner sus tiendas el Inca, y quisiera combatir el pueblo de los enemigos, que de la otra parte del rio estaban; más iba el rio tan furioso, que no se pudo poner en efecto. Los de Caitomarca llegaron á la ribera, desde donde con las hondas lanzaban muchas piedras al real del Inca, y comenzaron de una y otra parte á dar voces y gritos grandes; porque en esto es estraña la costumbre conque las gentes de acá pelean unos con otros, y cuán poco dejan á sus bocas reposar.