Explore "El Señorío de los Incas" by Pedro de Cieza de León on Textopian. Read with annotations and highlights.
No mostró en público sentimiento Inca Yupanqui en saber la nueva del alzamiento del Collao, ántes, con ánimo grande, mandó hacer llamamiento de gente, para en persona ir á los castigar, enviando sus mensajeros á los Canas y Canches, para que estuviesen firmes en su amistad, sin los ensoberbecer la mudanza del Collao; y queriendo ponerse á punto para salir del Cuzco, como ya fuese muy viejo y estuviese cansado de las guerras que habia hecho y caminos que habia andado, sintióse tan pesado y quebrantado, que sintiéndose poco bastante para ello, ni tampoco para entender en la gobernacion de tan gran reino, mandó llamar al Gran Sacerdote y á los orejones y más principales de la ciudad, y les dijo, que ya él estaba tan viejo, que era más para estarse junto á la lumbre, que no para seguir los reales, y pues así lo conoscian y entendian decia en todo verdad, que tomasen por Inca á Tupac Inca Yupanqui, su hijo, mancebo tan esforzado como ellos habian visto en las guerras que habia hecho, y que le entregaria la borla, para que por todos fuese obedecido por Señor y estimado por tal; y quél se daria maña como los del Collao fuesen castigados por su alzamiento y muertes que habian hecho á los orejones y delegados que entre ellos quedaron. Respondieron á estas palabras, los que por él fueron llamados, que fuese hecho como lo ordenase, y en todo mandase lo quél fuese servido, porque en todo le obedecerian como siempre habian hecho. [En] el Collao y en las provincias de los Canches y Canas le hicieron grandes recebimientos con presentes ricos, y le habian hecho, en lo que llaman Cacha, unos palacios al modo de como ellos labran, bien vistosos.
Los Collas, como supieron que Tupac Inca venia contra ellos tan poderoso, buscaron favores de sus vecinos, y juntáronse los más dellos con determinacion de le aguardar en el campo á le dar batalla. Cuentan que tuvo de todo esto aviso Tupac Inca, y como él era tan clemente, aunque conoscia la ventaja que tenia á los enemigos, les envió de las Canas, vecinos suyos, mensajeros que les avisasen cómo su deseo no era de con éllos tener enemistad ni castigallos conforme á lo mal que lo hicieron, cuando sin culpa ninguna mataron á los gobernadores y delegados de su padre, si quisiesen dejar las armas y dar la obediencia, pues para ser bien gobernados y regidos, convenia reconocer Señor y que fuese uno y no muchos.