Explore "El Señorío de los Incas" by Pedro de Cieza de León on Textopian. Read with annotations and highlights.
Unos de los orejones afirman, que Guayna Capac desde el Quito volvió al Cuzco por Los Llanos hasta Pachacama, y otros que no, pues quedó en el Quito hasta que murió. En esto, inquerido lo que es más cierto, lo porné conforme á como lo oí á algunos principales que se hallaron por sus personas con él en esta guerra; que dicen, que estando en el Quito, le vinieron de muchas partes embajadores á congratularse con él en nombre de sus tierras; que teniendo, y habiendo tomado [de] seguro y por muy pacífico [modo] á las provincias de la serranía, pensó que sería bien hacer jornada á las provincias de Puerto Viejo y á lo que llamamos Guayaquil, y á los Yuncas, y tomando su consejo con sus capitanes y principales, aprobaron su pensamiento y aconsejaron que lo pusiera por obra. Quedaron en el Quito muchas de sus gentes; con la que convino salió, y entró por aquellas tierras, en donde tuvo con algunos moradores dellas algunas refriegas; pero, al fin, unos y otros quedaron en su servicio y puestos en ellas gobernadores y mitimaes.
La Puná tenia recia guerra con Túmbez, y el Inca habia mandado cesar las contiendas y que le recebiesen en la Puná, lo cual Tumbalá sintió mucho, porque era Señor della; mas, no se atrevió á ponerse contra el Inca, ántes lo recebió y hizo presentes con fingida paz; porque, como salió, procurándolo con los naturales de la tierra firme, trataron de matar muchos orejones con sus capitanes que con unas balsas iban á salir á un rio para tomar la tierra firme; mas Guayna Capac lo supo y sobre ello hizo lo que yo tengo escripto en la Primera parte en el capítulo LIII; y hecho grand castigo, y mandando hacer la calzada, ó paso fuerte, que llaman de Guayna Capac, volvió y paró en Túmbez, donde estaban hechos edificios y templo del sol; y vinieron de las comarcas á le hacer reverencia con mucha humildad. Fué por los valles de Los Llanos poniéndolos en razon, repartiéndoles los términos y aguas, mandándoles que no se diesen guerra, y haciendo lo que en otros lugares se ha escripto. Y dicen dél, que yendo por el hermoso valle de Chayanta, cerca de Chimo, que es donde agora está la ciudad de Trujillo, estaba un indio viejo en una sementera, y como oyó que pasaba el rey por allí cerca, que cogió tres ó cuatro pepinos que con su tierra y todo se los llevó, y le dijo: -- "Ancha Atunapu micucampa"; que quiere decir: "Muy gran Señor, come tú esto." -- Y que delante de los señores y más gente, tomó los pepinos, y comiendo de uno de ellos, dijo delante de todos, por agradar al viejo: "Xuylluy, ancha mizqui cay"; que en nuestra lengua quiere decir: "En verdad que es muy dulce esto." De que todos recebieron grandísimo placer.