Explore "El Señorío de los Incas" by Pedro de Cieza de León on Textopian. Read with annotations and highlights.
Para muchos efectos concuerdan los orejones que en el Cuzco me dieron la relacion, que antiguamente, en tiempo de los reyes Incas, se mandaba por todos los pueblos y provincias del Perú, que los señores principales y sus delegados supiesen cada año los hombres y mugeres que habian sido muertos, y todos los que habian nacido; porque así para la paga de los tributos, como para saber la gente que habia para la guerra y la que podia quedar por defensa del pueblo, convenia que se tuviese ésta; la cual fácilmente podian saber, porque cada provincia, en fin del año, mandaba asentar en los quipos por la cuenta de sus nudos todos los hombres que habian muerto en ella en aquel año, y por el [con] siguiente los que habian nacido. Y por principio del año que entraba, venian con los quipos al Cuzco, por donde se entendia, así los que en aquel año habian nacido, como los que faltaban por ser muertos. Y en esto habia gran verdad y certidumbre, sin en nada haber fraude ni engaños. Y entendido esto, sabian el Señor y los gobernadores los indios que destos eran pobres y las mugeres que eran viudas, y si bien podian pagar los tributos, y cuánta gente podia salir para la guerra; y otras muchas cosas que para entre ellos se tenian por muy importantes.
Y como sea este reino tan largo, como en muchos lugares de esta escriptura tengo dicho, y en cada provincia principal habia número grande de depósitos llenos de mantenimientos y de otras cosas necesarias y provechosas para el provehimiento de los hombres; si habia guerra, gastábase, por donde quiera que iban los reales, de lo questaba en estos aposentos, sin tocar en lo que los confederados suyos tenian, ni allegar á cosa ninguna que en sus pueblos hobiese; y si no habia guerra, toda la multitud de mantenimientos que habia, se repartia por los pobres y por las viudas.