Explore "El Señorío de los Incas" by Pedro de Cieza de León on Textopian. Read with annotations and highlights.
En este lugar entra bien, para que se entienda, lo de la capaccocha, pues todo era tocante al servicio de los templos ya dichos y de otros; y por noticia que se tiene de indios viejos que son vivos y vieron lo que sobre esto pasaba, escribiré lo que de ello tengo entendido que es verdad. Y así, dicen que se tenia por costumbre en el Cuzco, por los reyes, que cada año hacian venir á aquella ciudad á todas las estatuas y bultos de los ídolos que estaban en las guacas, que eran los templos donde ellos adoraban; las cuales eran traidas con mucha veneracion por los sacerdotes y "camayos" dellas, ques nombre de guardianes; y como entrasen en la ciudad, eran recebidas con grandes fiestas y procesiones y aposentadas en los lugares que para aquello estaban señalados y establecidos; y habiendo venido de las comarcas de la ciudad, y áun de la mayor parte de las provincias, número grande de gente, así hombres como mujeres, el que reinaba, acompañado de todos los Incas y orejones, cortesanos y principales de la ciudad, entendian en hacer grandes fiestas y borracheras y táquis.
Ponian en la plaza del Cuzco la gran maroma de oro que la cercaba toda, y tantas riquezas y pedrería, cuanto se puede pensar por lo que se ha escripto de los tesoros questos reyes poseian; lo cual pasado, se entendia en lo que todos los años por ellos se usaba, que era, questas estátuas y bultos y sacerdotes se juntaban para saber por boca dellos el suceso del año, si habia de ser fértil, ó si habia de haber esterilidad; si el Inca tenia larga vida, ó si por caso moriria en aquel año; si habian de venir enemigos por algunas partes, ó si algunos de los pacíficos se habian de revelar.