Explore "El Señorío de los Incas" by Pedro de Cieza de León on Textopian. Read with annotations and highlights.
Muerto, de la manera que se ha contado, Sinchi Roca, Lloque Yupanqui, su hijo, fué recebido por Señor, habiendo primero ayunado los dias para ello señalados; y como por sus adivinanzas y pensamientos se tuviese grande esperanza que en lo futuro la ciudad del Cuzco habia de florescer, el nuevo rey comenzó á la ennoblecer con nuevos edificios que en ella fueron hechos, y rogó, á lo que cuentan, á su suegro, quisiese con todos sus aliados y confederados pasarse á vivir á su ciudad, á donde le seria guardado su honor y en ella ternia la parte que quisiese.
Y el señor ó capitan de Zañu haciéndolo asi, se le dió y señaló para su vivienda la parte más occidental de la ciudad, la cual, por estar en laderas y collados, se llamó Anancuzco; y en lo llano y mas bajo, quedóse el rey con su casa y vecindad; y como ya todos eran orejones, ques tanto como decir nobles, y casi todos ellos hobiesen sido en fundar la nueva ciudad, tuviéronse siempre por ilustres las gentes que vivian en los dos lugares de la ciudad, llamados Anancuzco y Orencuzco. Y aun algunos indios quisieron decir que el un Inca habia de ser de uno destos linajes, y otro del otro; mas no le tengo por cierto, ni que es mas de lo que los orejones cuentan, que es lo que ya está escripto. Por una parte y por otra de la ciudad habia grandes barrios en los collados, porque ella estaba atrazada en cerros y quebradas, como se contó en la Primera parte desta Corónica.