Explore "El Mono y el Elefante" by Tomás de Iriarte on Textopian. Read with annotations and highlights.
(Muchos autores celebran solamente sus propias obras / y las de sus amigos o condiscípulos.)
A un congreso de varios animales / Con toda seriedad el Mono expuso / Que, a imitación del uso / Establecido entre hombres racionales, / Era vergüenza no tener historia, / Que, al referir su origen y sus hechos, / Instruirlos pudiese y darles gloria.
Quedando satisfechos / De la propuesta idea, / El Mono se encargó de la tarea, / Y el rey León en pleno consistorio / Mandó se le asistiese puntualmente / Con una asignación correspondiente, / Además de los gastos de escritorio.
Pide al ganso una pluma / El nuevo autor; emprende su faena, / Y desde luego en escribir se estrena / Una histórica suma, / Que sólo contenía los anales / Suyos y de los monos compañeros; / Mas pasando después años enteros, / Nada habló de los otros animales, / Que esperaron en vano / Volver a ver más letra de su mano.
El Elefante, como sabio, un día / Por tan grave omisión cargos le hacía, / Y respondióle el Mono: "No te espantes; / Pues aun en esto a muchos hombres copio. / Obras prometo al público importantes, / Y al fin no escribo más que de mí propio."