Explore "La araña negra, Tomo 8" by Vicente Blasco Ibáñez on Textopian. Read with annotations and highlights.
Todas las mañanas al levantarse de su cama, Agramunt alzaba la blanca cortina de su ventana, y mirando el vasto horizonte que dejaba visible la anchura de la plaza del Pantheón, murmuraba con desaliento:
-- Definitivamente, el sol ha muerto.