Explore "La araña negra, Tomo 8" by Vicente Blasco Ibáñez on Textopian. Read with annotations and highlights.
El reconocimiento fué afectuosísimo. Judith parecía encantada por aquel encuentro, y hasta su perrucho, como si participase de la alegría de su ama, rabitieso y con las orejas rectas, hacía la rosca en torno de los dos jóvenes.
¡Vaya un encuentro!