Explore "De la ira" by Lucio Anneo Séneca on Textopian. Read with annotations and highlights.
El iracundo debe abstenerse también de estudios demasiado serios, o al menos no entregarse a ellos hasta la fatiga; no repartir el espíritu entra muchas cosas, sino dedicarle a las artes amenas.
Deléitese con los versos y los fabulosos relatos de la historia; trátese con dulzura y cuidados.