Explore "La Sirena Negra" by Emilia Pardo Bazán on Textopian. Read with annotations and highlights.
La encontré con una hemorragia. La palangana, llena de coágulos, descansaba sobre una silla. Ella, echada en su humilde cama de hierro, apenas respiraba. Me sonrió doloridamente, como al través de un velo. La niñera y única sirviente, la guipuzcoana Marichu, entretenía á Rafaelín por medio de un carro hecho de dos carretes y unas cañas. Pero el niño, al verme, dejó sus juegos y vino á agarrarse á mis piernas.
-¡Bapar! ¡Aúpa!