Explore "La Alhambra" by Manuel Fernández y González on Textopian. Read with annotations and highlights.
Entre tanto Masud-Almoharaví sale al patio á sosegar á la guardia que está revuelta, y la gente que se agolpa fuera del alcázar, y les dice: -- Que el rey está vivo, que sus heridas son leves, y que pronto le verán sano y salvo.
Para sincerarse, ó mas bien para evitar toda sospecha respecto á Ketirah, manda prender de órden de la sultana á algunos de los que habian estado en el motín, y de órden de la sultana los descabeza en el acto y manda poner sus cabezas en las almenas de la Puerta del Juicio.