Explore "La Novela de Don Sandalio, Jugador de Ajedrez" by Miguel de Unamuno on Textopian. Read with annotations and highlights.
Los sucesos imprevistos y maravillosos vienen, como las desgracias, a ventregadas, según dice la gente de los campos. ¿A que no te figuras lo último que me ha ocurrido? Pues que el juez me ha llamado a declarar. "A declarar. ¿qué? ", te preguntarás. Y es lo mismo que yo me pregunto: "A declarar. ¿qué?"
Me llamó, mi hizo jurar o prometer por mi honor que diría la verdad en lo que supiere y fuere preguntado, y a seguida me preguntó si conocía y desde cuándo a Don Sandalio Cuadrado y Redondo. Le expliqué cuál era mi conocimiento con él, que yo no conocía más que al ajedrecista, que no tenía la menor noticia de su vida. A pesar de lo cual, el juez se empeñó en sonsacarme lo insonsacable y me preguntó si le había oído alguna vez algo referente a sus relaciones con su yerno. Tuve que contestarle que ignoraba que Don Sandalio tuviese o hubiese tenido una hija casada, así como ignoraba hasta aquel momento que se apellidase, de una manera contradictoria, Cuadrado y Redondo.