Explore "Tengo una dificultad muy grande para exteriorizar los sentimientos" by Antonio Gramsci on Textopian. Read with annotations and highlights.
Querida Yulca: Tampoco mi memoria es muy buena (en el sentido de que me olvido de las cosas recientes, mientras que recuerdo a menudo con todo detalle las cosas de hace diez o quince años), pero estoy seguro de que muchas veces lo que tú contestas no responde a lo que yo había escrito. Pero eso no importa mucho. Lo importante es que me escribas todo lo que te pase por la imaginación. espontáneamente, o sea, sin esfuerzo, con ligereza. Leo tus cartas varias veces; la primera vez como se leen las cartas de las personas a las que más queremos, «desinteresadamente» por así decirlo, o sea, sin otro interés que el afecto que siento por ti; luego vuelvo a leerlas «críticamente», para tratar de adivinar cómo estabas el día en que escribiste, etc.; observo también la escritura, la mayor o menor seguridad de la mano, etc. En suma, intento sacar de tus cartas las indicaciones y significados posibles. ¿Crees que es pedantería? No lo creo: tal vez haya en todo esto un poco de «carcelitis», pero no la vieja pedantería tradicional, que, por lo demás, hoy me sentiría dispuesto a defender ásperamente contra cierta facilonería superficial y bohemia que ya ha procurado muchos disgustos, y que los procura todavía y seguirá procurándolos. Hoy me gusta más un Manual de cabo que los Refrattari de Vallès. ¿Crees que divago? Por lo demás, tú me escribes muy bien acerca de los chicos y mis continuas lamentaciones se deben al hecho de que ninguna impresión, ni siquiera tuya, Yulca, que siento como parte de mí mismo, puede sustituir la impresión directa. ¿No crees que también tú verías en los hijos algo nuevo y distinto si los vieras junto a mí? Pero los chicos mismos serían distintos, ¿no te parece? «Objetivamente» distintos, a decir verdad. Querida, quiero que des un abrazo de mi parte a tu madre, con mucho afecto y el deseo de felicidad infinita por su día. Creo que siempre has sabido que tengo una dificultad grande, muy grande, para exteriorizar los sentimientos, y eso puede explicar muchas cosas ingratas. En la literatura italiana está escrito que si la Cerdeña es una isla, cada sardo es una isla en la isla, y recuerdo un artículo muy cómico de un escritor de Giornale d'ltalia que en 1920 intentaba explicar así mis tendencias intelectuales y políticas. Pero puede ser que una pizca de verdad haya en ello, la suficiente para poner el acento (y la verdad es que poner el acento no es poco, pero no quiero meterme a analizar: diré «el acento gramatical», y tú podrás divertirte con cordialidad y admirar mi disparatada modestia).
Querida, te abrazo con todo mi ternura.