Explore "Napoleón en Chamartín" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Llegó con el 28 de Noviembre la noticia de la batalla de Tudela, y una vez que se consideró deshecho nuestro ejército de Aragón y del Centro, ya todos vimos el sombrero de Napoleón asomando por la Mala de Francia. Las fortificaciones avanzaban, y en los días 27, 28 y 29 recuerdo que menudearon bastante las que podremos llamar fortificaciones y armamentos espirituales, que eran las rogativas, rosarios, funciones de desagravios, novenas y otras devociones para alcanzar de la Divina Providencia, no que apartase los peligros, sino que enardeciera nuestros ánimos para salir victoriosos. Hubo rosario en San Ginés, jubileo en los Dominicos de la Pasión, solemnes cultos en el Carmen Calzado, y, por último, en la iglesia de Nuestra Señora de Gracia, sita en la plazuela de la Cebada, se inauguró un novenario que fue la más popular de las devociones de aquellos días, por predicar allí popularísimos oradores.
La gente piadosa al par que patriota no tenía tiempo para acudir a tantas partes, y vacilaba entre la iglesia y la trinchera.