Explore "Vida de Don Quijote y Sancho" by Miguel de Unamuno on Textopian. Read with annotations and highlights.
¡Encerrado en una jaula de madera tirada en carro de bueyes! Muchas y muy graves historias de caballeros andantes había leído Don Quijote, pero jamás vió ni oyó que les llevasen de tal manera a los caballeros andantes, sino siempre por los aires _con extraña ligereza, encerrados en alguna parda y escura nube o en algún carro de fuego_. Pero es que la caballería y los encantos de su tiempo seguían otro camino distinto del seguido por los antiguos, y así cumplía para que se consumase la burlesca pasión de nuestro Caballero.
El mundo obliga a los caballeros a ir encerrados en jaula y a paso de buey. Y aun finge que llora al verlos ir así, como lo fingieron la ventera, su hija y Maritornes. Y emprendió su camino la carreta, entre los cuadrilleros, llevando Sancho de la rienda a Rocinante. _Don Quijote iba sentado en la jaula, las manos atadas, tendidos los pies y arrimado a las verjas con tanto silencio y tanta paciencia como si no fuera hombre de carne_... Y claro que no lo era, sino hombre de espíritu. Admiremos una vez más a Don Quijote en esta aventura, en su silencio y en su paciencia.