Explore "Las bodas de Yolanda" by Hermann Sudermann on Textopian. Read with annotations and highlights.
Señores, esperé tres días para dejar que la cosa madurara un poco; después, mi carruaje de caza fuera de la cochera, mis dos trotones con las pecheras, y en camino a Krakowitz.
Linda propiedad, no hay que decir. Un poco despechugada, pero soberbia. Demasiadas tierras negras de barbecho. pero quizás para la colza del invierno. ¿El trigo?. así, así. ¿El ganado?. magnífico.