Explore "El hijo del león de Damasco" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
El capitán de armas del Bajá de Damasco, ante aquella brutal conminación, se indignó y levantó con gesto amenazador los brazos, con la mano derecha armada de su cimitarra y empuñando en la siniestra una de aquellas largas pistolas incrustadas de nácar de que tan buen uso hacían los turcos de Asia Menor.
-No me has derrotado -replicó, colérico. -Ninguno de tus hombres ha saltado todavía a mi galeota para arriar la bandera de mi señor.