Explore "El hijo del león de Damasco" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
El turco empezó a soplar la mecha ya casi extinguida, alumbrando al poco rato su cruel rostro de jenízaro Muley se cercioro de que se hallaba solo y cuchicheo una palabra a la oreja de Mico.
El albano, ágil y fuerte a semejanza de los lobos de sus montañas, cayo de improviso sobre el jenízaro aferrándole el cuello hasta dejarle sin voz Hubiera podido matarle con su espada, mas, como si adivinase lo que su señor pensaba, le dejo caer a tierra e hizo uso de sus manos El fornido turco pretendió resistir, pero hubo de ceder ante la potencia y habilidad del montañés