Explore "Afra" by Emilia Pardo Bazan on Textopian. Read with annotations and highlights.
La primera vez que asistí al teatro de Marineda -- cuando me destinaron con mi regimiento á la guarnición de esta bonita capital de provincia -- recuerdo que asesté los gemelos á la triple hilera de palcos, para enterarme bien del mujerío y las esperanzas que en él podía cifrar un muchacho de veinticinco años no cabales.
Gozan las marinedinas fama de hermosas, y vi que no usurpada. Observé también que su belleza consiste principalmente en el color. Blancas (por obra de naturaleza, no del perfumista), de bermejos labios, de floridas mejillas y mórbidas carnes, las marinedinas me parecieron una guirnalda de rosas tendida sobre un barandal de terciopelo obscuro. De pronto, en el cristal de los anteojos que yo paseaba lentamente por la susodicha guirnalda, se encuadró un rostro que me fijó los gemelos en la dirección que entonces tenían. Y no es que aquel rostro sobrepujase en hermosura á los demás, sino que se diferenciaba de todos por la expresión y el carácter.