Explore "Los de abajo" by Mariano Azuela on Textopian. Read with annotations and highlights.
Iban llegando ya a Cuquío[236], cuando Anastasio Montañés se acercó a Demetrio y le dijo:
-Ande, compadre, ni le he contado. ¡Qué travieso es de veras el güero Margarito! ¿Sabe lo que hizo ayer con ese hombre que vino a darle la queja de que le habíamos sacado su maíz para nuestros caballos? Bueno, pos con la orden que usté le dio fue al cuartel. «Sí, amigo, le dijo el güero; entra para acá; es muy justo devolverte lo tuyo. Entra, entra. ¿Cuántas fanegas te robamos?. ¿Diez? ¿Pero estás seguro de que no son más que diez?. Sí, eso es; como quince, poco más o menos. ¿No serían veinte?. Acuérdate bien. Eres muy pobre, tienes muchos hijos que mantener. Sí, es lo que digo, como veinte; ésas deben haber sido. Pasa por acá; no te voy a dar quince, ni veinte. Tú nomás vas contando. Una, dos, tres. Y luego que ya no quieras, me dices: ya». Y saca el sable y le ha dado una cintareada que lo hizo pedir misericordia.