Read "Las niñas bien" by Guadalupe Loaeza online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
" ¿Y si no voto? ", se dijo de pronto a sí misma nuestra electora en ciernes mientras veía llover desde la ventana de su recámara. "También el abstencionismo es una forma de protestar, ¿no? ", pensó a la vez que miraba fijamente cómo se mojaban en su jardín los rosales en flor. Desde que había recibido por correo su credencial de elector se sentía más comprometida que nunca. Ahora sí ya no tenía pretextos por más que se los imaginara. " ¿Y si mejor adelanto mi viaje a Nueva York y así no estoy el 7 de julio? ", se preguntó con una sonrisita diabólica. Pero en el fondo sabía que precipitar su viaje representaba menos tiempo para cambiar 500 dólares diarios y esto sí no podía ser. Nunca como ahora necesitaba unas buenas vacaciones. "Ya no quiero pensar en política. Tratar de entender las cosas en este país me parece de lo más heavy del mundo", se decía agotada.
Sí, en efecto, le resultaba demasiado pesada esta toma de conciencia; sin embargo, regresar a la apatía y a la indiferencia en la que se encontraba anteriormente le parecía ahora intolerable e inadmisible. México, su país, estaba en crisis, necesitaba urgentemente un cambio, necesitaba su voto. No participar en estas elecciones era como darle la espalda, como ningunearlo, como decirle: "Tus problemas me valen. Sigue padeciendo, al fin nunca vas a cambiar, estás perdido". Bien le había dicho León Téllez Godínez, candidato del PSUM en el VIII distrito: "Hay que tener confianza, si uno tiene descontento hay que sumarlo al de los otros. No hay que derrotarse".