Read "Las niñas bien" by Guadalupe Loaeza online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
-Doctor, tengo ganas de llorar y no puedo. Me siento triste. Hoy quería quedarme en la cama y desaparecer bajo las sábanas. Fíjese, doctor, que ayer volví a cometer la estupidez de siempre. Si le dijera que traigo sentimientos de culpa, ¿me creería? Se lo juro que ya no lo vuelvo hacer. No lo pude evitar, algo en mí me traicionó; una fuerza interna me decía: "Ándale, nada más hoy, hoy nada más". Doctor, no me vea así, le aseguro que es como una droga. ¿Verdad que usted sí me entiende? ¿Sabe que a veces sus silencios me son más insoportables que sus conclusiones? Doctor, póngase en mi lugar, o bien en el lugar de cualquier ciudadano. ¡Lo que son las cosas! , llevaba días sin hacerlo, pero ya ve, no me aguanté y caí redondita. ¿Le cuento dónde fue? En la peluquería de mis hijos, y mientras esperaba que terminaran con el corte, ¿a quién cree que me encuentro? , a Tere Fernández.
Ya le he platicado de ella, que estuvo conmigo en el colegio y que trabaja en Relaciones Exteriores y que su marido está en Fonatur. ¿En qué cree que la emprendimos raudas y veloces? , sí, doctor en hablar, y hablar de qué, pues de qué ha de ser doctor, pues ¡de la situación del país! No se puede imaginar todo lo que me contó. Olvídese, está super informada. Me dejó helada. ¿Qué le iba a decir? ¿Y usted, doctor, cómo ve la situación? Mala, ¿verdad? , pero bien mala. Hay mucha inconformidad en todos los niveles, todo el mundo está como loquito, ¿no se ha fijado? ; unos dicen que lo de la nacionalización es muy malo que porque ya va a dejar de ser negocio, que se convertirá en botín de sindicalistas, y otros dicen que es una medida muy buena que porque el Estado va a tener más control sobre la política económica; unos dicen que los banqueros son inocentes y otros que son unos oportunistas negociantes de primera. Ahora sí que estoy confusa.