Read "Las niñas bien" by Guadalupe Loaeza online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
¿Sabes qué, gordito? ¿Te acuerdas de los 35 mil pesos que me diste el lunes pasado? Bueno, pues fíjate que nada más me quedan 1,600 pesos y, como comprenderás, con eso no puedo acabar la semana. Ay, por favor, no me hagas esa cara. Te lo juro que todo está carísimo. Yo creo que toda la familia va a tener que volverse vegetariana, la carne está carisísima; fácil por semana estoy gastando cerca de diez mil pesos, y eso que a las muchachas les compro puros bisteces que venden de oferta en el super.
Ayer, justamente, fui al super a comprar nada más lo imprescindible, bueno, pues pagué una fortuna. ¿Cuánto crees que cuesta el kilo de tu jamón serrano? : 3,500 pesos. No te preocupes, compré sólo un kilo para tus tortas con aguacate y tu melón. También el queso gruyère está por las nubes; un kilo lleno de agujeros cuesta 1,685 pesos. Tuve que comprar dos porque tú sabes que los niños no meriendan otra cosa más que quesadillas de tortillas de harina. El queso Oaxaca no lo soportan porque dicen que, derretido, se les mete entre los frenos. Te dije que mi mamá viene a comer mañana, ¿verdad? , entonces compré unos camarones de-li-cio-sos. Los pienso servir con arroz y salsa de curry. Ay gordo, me deberías haber visto frente al mostrador de los mariscos; no tienes idea lo que sufrí para decidirme a comprar entre el camarón gigante a 3,999 y el chico de 1,749. Después de mucho reflexionar, de plano me incliné por el grandote.