Explore "José María" by Mariano Azuela on Textopian. Read with annotations and highlights.
Lo encontré otra vez en la revolución. Era un manojo de nervios en aguardiente, de crueldad sádica con nuestras debilidades y anguila en aceite en los lances comprometidos. Como yo expresara mi sorpresa a uno de sus íntimos por la impunidad con que se burlaba de tanta fierecilla, me respondió:
-Toda nuestra fauna le ama; los imbéciles y los canallas deberían aborrecerlo. Con ellos es inexorable, fulminante; pero, como son miopes, apenas huelen las flores en que se esconde siempre su puñal. Por lo demás, todo él es un absurdo. Un sujeto encantador. etimológicamente; quien logra asomar al tejido de sus paradojas cae como la mosca en una tela de arañas. Porque es absurdo y tiene atracciones de abismo.