Explore "Mi amigo Alberto" by Mariano Azuela on Textopian. Read with annotations and highlights.
Tenía derecho a que yo creyera; nuestra amistad se asentaba precisamente en la pretensión de mostrarnos nuestras almas desnudas, cínicamente desnudas. Por tanto, si yo no supe ver, no fue por culpa suya. Ese día, ya con sus velices en la mano rumbo a la estación del ferrocarril, me dijo sencillamente:
-Si logro hacer fortuna y ocupar un alto puesto en la sociedad, no me ocuparé más de mis amigos de ahora.